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Universo Sarcástico

Este ciclo de relatos (que se encuentra en sus inicios) tiene su historia.

Un día, hace unos cuantos años, desesperado por la actitud de la burocracia escribí un relato que titulé “El Expediente”. El protagonista fue quien me dio la idea de crear este ciclo de relatos, centrados en los sinsentidos de nuestra vida de cada día. Y ¿quién mejor para explorar estas contradicciones que un alienígena curioso?

El Expediente fue traducido al inglés por mi y revisado en profundidad por el amigo Lyndon Perry, quien lo publicó en la revista online Residential Aliens que dirigía, lo cual me enorgullece. Fue el primer relato que me quisieron pagar, aunque decidí donar los 10 dólares a una organización de voluntariado.

El Expediente

  Estaba sentado en una esquina, exactamente como los demás, solo – quizás – un poco más cerca de la ventanilla; podía de esa manera ver la procesión de personas quienes, avisadas por un grito poco humano de un conserje se acercaban sin parar. Todo ello le gustaba, porque era nuevo y divertido, aunque sólo …

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The File

He sat in the waiting room, like everyone else, only closer to the window. He could thus watch the procession of people who, upon hearing their number called, would make their way to the counter and try to resolve whatever issue it was that brought them to this particular Office of Bureaucracy in the first …

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PIG: Programa de Intercambio

Era un invierno atípico y tempestuoso. En realidad no era muy tempestuoso, pero sí atípico, porque la temperatura se estaba manteniendo a unos niveles insospechables, muy altos y acompañados por la casi total ausencia de viento y precipitaciones. Pero bien, ¿qué importancia tienen las estadísticas? ¿Qué es lo que nos dicen? ¿Nos permiten prever el …

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Los Cruces del Tiempo

Si yo estaba borracho cuando tropecé con él, mis colegas tenían que haberlo estado también porque todos lo vimos. Los cuatro, limpiadores y conserjes del turno de noche, miramos fijamente a la pesadilla que había aparecido en la esquina del recibidor del edificio. El engendro habló con nosotros, pero yo no podía ver dónde estaba …

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